«Si no saben volar pierden el tiempo conmigo».
(Fuente: luciacaro, vía examendeversos)
“Tarde húmeda que cobija
dos siluetas andando a solas
se deslizan a media luz
sombras en la intimidad
Se entrelazan sentimientos
que desatan con la cadera
calavera con calavera
bailan en la obscuridad
en busca del amor
me pierdo en tu calor
amor, amor.”
Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo, abstinencia, soledad.
¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, ni es poco, es bastante. En una semana se puede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada.
Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama. (Tú sabes cómo te digo que te quiero cuando digo: «qué calor hace», «dame agua», «¿sabes manejar?», «se hizo de noche»… Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho «ya es tarde», y tú sabías que decía «te quiero»).
Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón.
"Agua caliente, Moxillón, Misantla .
“Yo lo que quiero
es que hagamos
una linda fiesta
en tu trasero…
Caramelos de Cianuro